Comercios Palaciegos (II)

Continuando con el análisis de palacios reutilizados como tiendas os traigo el ejemplo de Terranova Barcelona. A pesar de no pertenecer al Grupo Inditex, es un ejemplo de tienda fast fashion lo suficientemente llamativa como para incluirla en este blog.

Terranova, Barcelona

Terranova es una firma de moda low cost italiana del Grupo Teddy ubicada desde 2017 en el Palacio o Palau Castell de Ponç, un palacio neoclásico del siglo XIX ubicado en el Barrio Gótico de Barcelona frente a la plaza de la Cucurulla. Está declarado como Bien de Interés Local desde el año 2000, el segundo nivel de protección jurídica más alto de Cataluña.

El palacio tiene una historia compleja. Miquel Mai, un importante coleccionista y consejero de Carlos V, construyó durante el siglo XVI una casa en esta parcela. Tras su muerte, sería la familia Pinós quien la heredaría. La Guerra de Sucesión dañó gravemente el edificio y fue vendido al comerciante Antoni Cornet, quien construyó un nuevo palacio en el solar en 1805. El encargado del proyecto fue al arquitecto Miquel Bosch i Iglesias. Años después, Antonio Cornet tuvo problemas económicos que le llevaron a vender el inmueble a otro comerciante: Isidro Inglada. Su nuevo propietario adquirió también la finca vecina de la Calle del Pi con la finalidad de crear un almacén en planta baja y un jardín elevado, un proyecto que llevó a cabo el arquitecto Onofre Ligadas. Además, enriqueció la planta noble del palacio con decoraciones esculpidas. Más tarde, pasó a manos de la familia Castell de Ponç, cuyo apellido dio origen al nombre actual del edificio. El padre de familia, Antoni Castell de Ponç, fue quien encargó en torno a 1830 las pinturas de techos al artista catalán Pau Rigalt y Fargas: impulsor del Neoclasicismo plástico catalán. 

Hasta el siglo XX, el piso noble siempre estuvo ocupado como vivienda por parte de los propietarios de cada momento, mientras que los pisos superiores eran alquilados. Sin embargo, en 1953 el Círculo Artístico de Sant Lluc se instaló en la planta noble, un hecho que contribuyó a la conservación del inmueble y sus pinturas pero que sustituyó el jardín elevado por aulas de pintura construidas en 1954 y 1973. El círculo fue una de las raíces del Noucentismo Catalán y entre sus miembros estuvieron: Antoni Gaudí, Joaquim Renart, Josep Puig i Cadafalch o Eugeni d’Ors entre otros. La entidad artística acabaría trasladándose al Palau Mercaderes, donde se encuentra actualmente.

Por otro lado, la planta baja albergó dos comercios tradicionales: la Filatelia Monge (1910), una tienda modernista perteneciente al primer comerciante inscrito en la lista de contribuyentes de la Delegación de Hacienda Barcelonesa: José Monge Fuentefría; así como la chocolatería más antigua de la ciudad: la Chocolatería Fargas (1827). Filatelia Monge tenía una importante decoración modernista que fue realizada los carpinteros R. Canonja, padre e hijo. Ambos comercios cerraron en 2014 como consecuencia de los altos alquileres que había alcanzado la zona, un hecho que fue polémico al tratarse de dos comercios tradicionales de gran importancia. Finalmente, Terranova inauguró su tienda en 2017 tras rehabilitar el inmueble. El proyecto de restauración fue llevado a cabo por el estudio Casacuberta.

Video del palacio antes de la rehabilitación.
Vídeo del palacio tras la rehabilitación.

Se trata de un edificio entre medianeras con cinco plantas, de las que solo tres son destinadas a ventas. El edificio tiene una superficie total de 1.445 m2. Sus fachadas son pétreas -piedra procedente de las canteras de Montjuic-, cuyo elemento más significativo son las largas pilastras que sostienen el entablamento que recorre la última planta, decorado con triglifos curvados y medallones. Llama la atención la balconada de hierro forjado de la planta noble, que es continua. El resto de vanos poseen balcones individuales. Además, todos los vanos están alineados, marcando tres ejes verticales en la fachada de la Calle del Boters y siete en la fachada de la Calle del Pi. Todo ello es rematado por una esquina curva que dota de gran dinamismo e integridad a las fachadas. Por otro lado, en la Calle del Pi se localiza el cuerpo secundario de Onofre Ligadas. Posee tres portales en planta baja que son rematados por ventanas de medio punto en su nivel superior.

Con respecto a los antiguos comercios de la planta calle, se restauraron y trasladaron al interior del vestíbulo la marquesina y el mobiliario modernista de la Filatelia Monge, dejando libre el acceso original. Lo mismo ocurrió con la carpintería de la Chocolatería Fargas, que se reubicó dentro del edificio.

El interior del edificio se organiza a partir de un patio central rectangular delimitado por columnas toscanas de orden monumental. Se reformó e instaló una claraboya transparente -que recuerda al Museo Pablo Gargallo de Zaragoza-, para proteger y darle uso al espacio. Del patio parte una gran escalera de piedra y hierro forjado que conduce al piso noble, cuya puerta se encontraba tapiada antes de la restauración.

Los techos de las estancias del piso noble están decorados con pinturas al óleo -no son frescos, sino lienzos colocados sobre las techumbres-. Conocemos al pintor, Pau Rigalt y Fargas, gracias a la localización de sus dibujos preparatorios en los archivos del Gabinete de Estudios y Grabados del Museo Nacional de Arte de Cataluña. Tienen su firma y están fechados a finales de la década 1820 y comienzos la década de 1830.

El salón, de planta ligeramente trapezoidal, es la estancia más destacada. Sus pinturas aluden a las virtudes de Antoni Pons -quien recordemos que las encargó-, Director General de Agricultura y Comercio de la época. Se dividen en dos registros: en el superior, se representa a la Fama rodeada por los dioses del viento y, en el inferior, a Mercurio, Minerva, Hércules y Baco como alegoría de la abundancia y la agricultura. Las paredes estaban revestidas con un papel pintado que fue retirado durante la restauración. La pared fue pintada con el mismo tono azul celeste que se encontró debajo del papel pintado. No se sabe con certeza si ninguno de estos dos acabados fue el original, pero en la foto más antigua que poseemos del salón (1932, fig. 27) los muros ya aparecían revestidos por el papel pintado.

Las estancias son decoradas también con ornamentos de madera policromada entre los que destacan los medallones heráldicos y las pilastras acanaladas de capitel compuesto dorado. Los suelos de baldosa hidráulica fueron restaurados.

A pesar de que la rehabilitación del edificio restauró algunos elementos que lo necesitaban, a cualquier persona con conocimientos artísticos o simplemente con un mínimo sentido del gusto, probablemente este proyecto le dejará un mal sabor de boca. Desde luego, Terranova puede presumir de vender ropa a un precio bajo… pero no puede hacerlo de su gusto por el diseño, que brilla por su ausencia en la distribución del espacio de esta tienda.

Me gustaría saber qué habría hecho la marca con el edificio si no hubiese estado protegido como Bien de Interés Local, ¿habrían quitado las pinturas? Porque mantenerlas, como dice la ley, las mantienen… pero no existen medidas de conservación preventivas, ni pautas de control periódicas. Además, los cambios de temperatura y de humedad son frecuentes. Puede que su autor no fuese de primera fila, pero su valor patrimonial es innegable y deben conservarse.

De poco sirve pagar alquileres desorbitados o invertir en inmuebles de precios prohibitivos con el fin de ganar una posición en el mercado, si no cuidas la imagen de ese espacio por el que tanto interés has mostrado en adquirirlo. El edificio ha perdido gran parte de la elegancia que le caracterizaba y, por supuesto, ha quedado completamente descontextualizado provocando una sensación de extrañez en quien lo visita. A penas hay espacios de paso entre los maniquís, las estanterías o los burros de ropa, y el diseño de los carteles no es nada acorde con la estética del edificio, son demasiado llamativos. No respeta en absoluto la armonía del edificio.

Un edificio histórico no tiene por qué ser incompatible con un uso comercial, pero debe hacerse una correcta rehabilitación y un correcto diseño interior del espacio, de la distribución de los productos. En ocasiones, un uso comercial no es el más adecuado para un determinado bien, algo que ejemplifica a la perfección este caso: la primacía del interés económico por encima del patrimonial.

¿Qué pensáis vosotros acerca de las intervenciones de estos tres palacios?

Bibliografía

Artículos en revistas de investigación:

  • QUÍLEZ I CORELLA, F.M., “Pau Rigalt i el fenomen de la pintura decorativa a la Catalunya de la primera meitat del segle XIX: el conjut del cercle artistic de Saint Lluc i altres aportacions al catàleg del pintor”, Bulleti de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Saint Jordi, XIII, 1999, pp. 127-172.
  • Rosselló Nicolau, M., “Els interiors barcelonins de finals del segle xviii i començaments del xix“, LOCVS AMOENVS, 9, 2007-2008, pp. 277-305.

Artículos en prensa periódica:

  • FARRÉ, N., “Sense art ni part”, El Periódico de Catalunya, (Barcelona, 7-II-2017).
  • AROCA, J.V., “Operación rescate para salvar tiendas míticas de Barcelona”, La Vanguardia, (Barcelona, 1-II-2014).

Webgrafía:

Publicado por saraisalvo

Mi nombre es Sarai Salvo y he creado este blog debido a que estoy estudiando el Máster en Gestión del Patrimonio Cultural en la Universidad de Zaragoza. Provengo del grado de Historia del Arte y he decidido especializarme en la materia, ya que la figura del gestor patrimonial me atrae especial interés.

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