¿Qué diría Ramón Casas?

¡Hola! Después de haber dedicado varios post a moda, arquitectura, marketing… ¡Es hora de analizar algunas tiendas ubicadas en edificios históricos! Espero que os haya resultado útil e interesante toda la información y, sobretodo, que os haya puesto mejor en contexto. La primera entrada quiero dedicarla a uno de mis artistas españoles preferidos: Ramón Casas (1866-1932). Cuando inicié mi búsqueda sobre tiendas fast fashion ubicadas en edificios históricos me topé con la casa-taller del artista, convertida hoy en una tienda de la firma Massimo Dutti ubicada en el número 96 del Passeig de Gràcia de Barcelona.

Ramón Casas junto a Santiago Rusiñol son los dos artistas más representativos de la plástica modernista catalana, datada de finales del siglo XIX y principios del XX. Casas pertenecía a una familia acomodada y desde joven tuvo grandes dotes para el dibujo. Se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona y estudió en Paris, capital de la vanguardia europea en aquel momento. Coincidió estudiando con Rusiñol, convivieron juntos y expusieron en Barcelona, modernizando la plástica catalana.

La pintura modernista catalana estableció su centro de operaciones en el bar Els Quatre Gats de Barcelona -al estilo de Le Chat Noir de París, del cual podéis ver un cártel en la exposición de Caixaforum El espíritu de Montmartre en tiempos de Toulouse-Lautrec hasta el 14 de marzo-. El café se inauguró en 1897 y estuvo abierto hasta 1903. En él se desarrollaron tertulias y exposiciones de arte al que acudieron jóvenes artistas como Pablo Picasso, Antonio Gaudí, Manolo Hugué… En ese ambiente, Casas fundó una revista junto a Miquel Utrillo en la cual público muchos dibujos publicitarios y apuntes en pastel de escenas de la vida moderna.

Casas es también importante por sus aportaciones al diseño gráfico. Junto con otros artistas como como Toulouse-Lautrec, Steilen o Meunier, elevaron la categoría del cartel publicitario a la de arte, ya que a pesar de que eran producidos en serie para la comunicación de masas, eran concebidos como auténticas obras de arte reivindicando su valía. Ello fue consecuencia de las mejoras técnicas de la litografía, que permitieron conseguir una mejor calidad en las creaciones. Significó un campo a explorar y de ganancias económicas para los artistas, pues el cartel se puso de moda entre coleccionistas y exposiciones, y se concertaban premios y concursos. Los carteles más famosos de Casas fueron los diseñados para Anís del Mono.​

La Casa Ramón CasasCasa Casas-Carbó alberga actualmente una flagship de Massimo Dutti. Es la tienda más grande de la firma y fue inaugurada en 2016. El artista encargó su diseño y construcción en 1894 al arquitecto Antoni Rovira i Rabassa para trasladarse a vivir. Como curiosidad, en ella vivió también una temporada Santiago Rusiñol.

Se trata de un edificio entre medianeras, de planta baja y cuatro plantas piso. Su fachada pétrea está resuelta mediante un lenguaje modernista inspirado en el Medievo. Está dividida en cinco ejes verticales reflejados en el número de vanos de todas las plantas a excepción de la última, que está resuelta mediante múltiples balcones a modo de galería. Cada piso se organiza de una manera diferente:

  • Planta noble: está compuesta por cinco vanos de mayor anchura y forma al resto de la fachada, pues se trata de arcos escarzanos separados por pilares. La entrada se ubica en el vano central marcando el eje de simetría, con una puerta de dos hojas de madera, forja y adornos de metalistería dorada diseñada por José Pastor en 1902.
  • Planta noble: posee vanos adintelados, al igual que el resto de plantas. Sus tres calles centrales se unen con una balconada continua y los vanos de los extremos se adelantan.
  • Segunda planta: el vano central se adelanta, al igual que los balcones de los vanos laterales.
  • Tercera planta: los balcones  de los tres vanos centrales se adelantan
  • Última planta: se resuelve a modo de galería con unos vanos acristalados.

El conjunto se decora con relieves pétreos con formas florales, dispuestos en los capiteles de la planta baja, en los dinteles de los vanos, en los balcones y en el coronamiento de la fachada, con unas decoraciones que sobresalen al modo de antefijas romanas. La fachada es similar en sus formas y materiales con la casa vecina, realizada por Antoni Rovira unos años después.

Os recomiendo ver este vídeo, ya que se trata de una experiencia 360º que permite recorrer el edificio y ayuda a comprender su organización espacial. Se realizó con motivo de la inauguración de la tienda. Si hacéis click en él, podréis recorrerlo.

Se trata de un edificio de 2800 m2 de planta rectangular. El piso principal fue utilizado tras la muerte de Casas como taller y salón de desfile por Asunción Bastida, una de las mejores modistas de la alta costura española. Posteriormente, fue ocupado de 1941 a 2015 por la franquicia Vinçon: una de las más emblemáticas de la historia del diseño catalán. La tienda destinaba el último piso del edificio a una sala de exposiciones de arte. Es decir, siempre ha sido un edificio vinculado al mundo del arte y la moda.

Está protegido como Bien de Interés Cultural Local (B.C.I.L.), que en Cataluña es el segundo nivel de protección jurídico más alto por detrás de la categoría de Bien de Interés Cultural Nacional. Por ello, la restauración ha sido supervisada por el Servei de Patrimoni. Por otro lado, el director de imagen de Massimo Dutti Evaristo Sáenz-Chas estuvo al mando de las intervenciones. Los trabajos duraron siete metes y tuvieron un coste de más de 30 millones de euros.

El proyecto de restauración se inició con una rigurosa investigación y documentación histórica para conocer la configuración original del inmueble, los materiales utilizados y la disposición de sus elementos ornamentales. Se intervino en elementos que necesitaban ser restaurados y otros se tuvieron que cambiar o añadir por ley, como el ascensor. Se mantuvieron relieves, pavimentos, forjas, cerámicas, ménsulas de escayola y artesonados varios. En origen, todos estos elementos ornamentales fueron esculpidos por Josep Pascó, mientras que decoración en cerámica fue creada por Josep Orriols y las forjas por los hermanos Flinch. Se creó una tienda cuyo diseño es funcional, garantizando una circulación sin elementos que intercedan el paso.

En origen la planta calle fue ocupada por diferentes empresas comerciales como Litrografía L’Art o Utrillo & Rialp, propiedad del cartelista Antonio Utrillo. En el acceso se recuperaron elementos originales del techo estucado, detalles ornamentales como las molduras de cerámica o las lámparas. En la entrada existe una forja con formas vegetales y, tras ella, una destacada escalera de mármol, dos patios interiores a cielo abierto -que eran usado como talleres por Casas, pues estaban cubiertos por claraboyas y cortinas que permitían regular la luz, algo novedoso en la época-, un patio en esquina y las antiguas cocheras, que albergan hoy la moda femenina. La planta calle ha conservado las columnas de fundición, mientras que el suelo es una réplica del mármol original. La escalera, que no es modernista, se giró por una cuestiones normativas en convivencia con el ascensor.

El diseño y el proceso de recuperación de los patios y la terraza estuvo a cargo del estudio paisajístico galés de Harry y David Rich. El patio en esquina es el más rústico, concebido como un patio mediterráneo. La terraza del piso superior a la que se abren los patios interiores de la planta baja, se ha decorado con diferentes especies botánicas de hojas perenne y caduca en macetas de terracota. Los diseñadores se inspiraron en los colores vibrantes y primarios de Picasso, pues los colores de la vegetación cambiarán con las estaciones. Además, se recuperaron algunos símbolos originales como un banco cubierto de mosaicos policromados. Por último, se incluyó una cafetería con forma de coche antiguo y unas mesas. Como curiosidad, desde esta terraza puede contemplarse la fachada trasera de la Casa Milá.

La rehabilitación del piso noble incidió en la restauración de los relieves y ménsulas de escayola, en los decapados, el embellecimiento de las carpinterías y en la limpieza de los artesonados. La planta se articula en torno a un patio cuyo cielo se cubre por un llamativo artesonado de madera y vidrieras, organizado en torno a una escalera marmórea cuya barandilla es continua y rodea el espacio a modo de balconada. Sobre dicha balconada, apoyan columnas marmóreas. Por detrás, el espacio queda protegido por una carpintería acristalada.

Los vanos de acceso a las diferentes salas articuladas en torno al patio son de tipo carpanel. Todos los vanos son marmóreos a excepción de los ubicados junto al acceso del tercer piso, que son de madera y apoyan sobre columnas salomónicas de bronce dorado. El acceso al piso superior se hace mediante una escalera de madera cubierta por una llamativo artesanado.

En el salón se ubica la chimenea, uno de los elementos ornamentales más destacados de todo el edificio. Fue realizada con hierro forjado y piedra tallada por Josep Pascó. Su decoración se basa en elementos vegetales entrelazados, dos cabezas de dragón en altorrelieve a modo de capiteles y un hogar que toma forma de monstruo con ojos-girasoles. La restauración incluyó un espejo en la zona central superior, donde no se conoce qué había en origen. Al observar fotos antiguas del salón, vemos una pintura mural del artista que aludía a las cuatro estaciones. Estas pinturas al óleo sobre lienzo se fragmentaron y vendieron separadamente, por lo que no se conservan in situ.

La nueva tienda responde a la filosofía de sostenibilidad del Grupo Inditex. Entre las medidas de ecoeficiencia destaca la iluminación con zonas de encendidos parciales según el horario o el encendido automático por detección de presencia en zonas de trabajo interno. La iluminación se dispone en carriles suspendidos del techo con focos led orientables. La tecnología es otro aspecto destacable, al servicio del cliente. Massimo Dutti quiso ofrecer nuevas experiencias de compra entre las que destacan las pantallas de marketing dinámico, los probadores interactivos con tabletas y servicio Personal Shopper, o la caja rápida de venta asistida o autoservicio.

Con el fin de recuperar la esencia artística del edificio, Massimo Dutti colabora con la galería barcelonesa Side Gallery para exponer instalaciones de artistas internacionales. El primer escultor que intervino fue Lauren Martin con su serie Lo: grandes piezas de bambú con las que exploraba las posibilidades estéticas del material, normalmente ajeno a las artes plásticas. También han intervenido otras artistas como Sabine Marcelis con la serie SPLENDOUR: piezas lumínicas en las que el juego de formas y la graduación cromática establecían un interesante contraste con el edificio; o Pamen Pereira y sus instalaciones Sin gravedad: cascadas de piedras de porexpan en suspensión acompañadas por golondrinas de resina, todas ellas cubiertas por cemento y pintadas con spray. En total, se realizan cuatro exposiciones anuales.

También existe una colección una permanente. Por un lado, se exponen varios trozos de papel de pared diseñados por el Estudio Mariscal (franquicia Vinçon) en paredes, vestidores o espacios muertos del inmueble. Por otro lado, se han expuesto algunos bocetos de la diseñadora Asunción Bastida en la primera planta, hallados por Evaristo Sáenz en el mercado de antigüedades Mercantinc de Barcelona. Decidió colocarlos en la tienda como homenaje al taller de la firma que alojó el inmueble.

En definitiva, se ha llevado a cabo un buen proyecto de rehabilitación del edificio. Massimo Dutti colaboró con el Servei de Patrimoni y respetó los elementos protegidos del edificio, poniéndolos en valor. Es cierto que, como historiadora del arte, no puedo evitar sentir nostalgia al pensar en las posibilidades que tiene este edificio al ser la casa-taller de uno de los principales referentes del Modernismo Catalán. Además, el edificio es incluido en la ruta modernista de Barcelona, uno de los puntos fuertes del turismo catalán. Habría sido maravilloso utilizar el inmueble, por ejemplo, como una casa museo al estilo del Museo Sorolla de Madrid. Sin embargo cabe decir que, en realidad, el edificio ha continuado su función comercial y su relación con la moda de los propietarios anteriores. Además, tampoco ha dejado a un lado su parte artística, gracias a la exposición de obras de arte. Finalmente, otro punto positivo es que permite un acceso gratuito al interior de una casa modernista, algo que no es muy habitual en Barcelona.

Espero que, si no conocíais el caso, os haya resultado interesante 🙂

BIBLIOGRAFÍA:

  • Coll, I., Doñate, M., y Mendoza, C., Ramón Casas : el pintor del modernismo, Madrid, Fundación Cultural Mapfre Vida, 2001.
  • FAERNA GARCÍA-BERMEJO, J.M., Ramón Casas, 1866-1932, Madrid, Globus, D.L. 1996

Artículos en prensa periódica:

  • FARRÉ, N., “La chimenea sigue en su sitio”, El Periódico, (Barcelona, 31-IX, 2016).
  • Fernández García, U., “Inditex abre la tienda del futuro, mirando al pasado”, El Español, (Madrid, 15-XI-2016).
  • BES, J., “Massimo Dutti obre a l’antiga Vinçon i reforça el domini de les cadenes de roba a Barcelona”, Naciódigital, (Barcelona, 30-IX-2016).

Revistas on-line:

Webgrafía:

Publicado por saraisalvo

Mi nombre es Sarai Salvo y he creado este blog debido a que estoy estudiando el Máster en Gestión del Patrimonio Cultural en la Universidad de Zaragoza. Provengo del grado de Historia del Arte y he decidido especializarme en la materia, ya que la figura del gestor patrimonial me atrae especial interés.

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